Poemas, la mejor lectura en primavera

Apenas unas horas de recién comenzada la primavera, y a uno ya le dan ganas de disfrutar del sol, de los pájaros y del olor de las flores; tumbarse en un parque, pasear por el campo, y llevar consigo un compañero inagotable y que siempre da alegrías: un libro de poemas.

Este año la temperatura no acompaña mucho, con el viento y las borrascas del norte que nos azotan, pero de cualquier forma, si eres un poco curioso, podrás comprobar cómo la gente está deseando ver un rayo de sol para quitarse alguna manga de camisa, caminar por el lado soleado de la calle y, sí, andar cantando canciones de amor. Pruébalo, te aseguro que es real.

No tengo muy claro las razones del dicho de que la primavera la sangre altera, pero me queda muy claro que es totalmente cierto. Imagino que con la llegada del buen tiempo, nuestro cuerpo empieza a despertarse como despierta la naturaleza; y como integrantes del reino animal que somos, y tal y como los demás eligen esta estación para aparearse, también los humanos sentimos esa llamada, aunque nos guste revestirla de algo más etéreo, eso que llamamos amor.

Y nos volvemos muy románticos, o al menos, en la medida que cada uno puede hacerlo. Y no hay una lectura que se adecúe más a esta situación que la poesía, más si su temática es el amor. Eso lo saben muy bien las editoriales, que siempre sacan las novedades de esta categoría precisamente  en estas fechas; o las discográficas, que aprovechan para lanzar al mercado las baladas de los cantantes más conocidos, sabiendo que el público se siente mucho más afectado por ellas si estamos en primavera.

Por eso también la Feria del Libro, junto a la festividad de Sant Jordi. Un mes después del inicio de la nueva estación, se celebra esta fiesta, que tradicionalmente reúne a las rosas, a los libros y a los enamorados; y no sé tú, pero en mi caso no ha sido una vez, ni dos, las ocasiones en las que, gracias a este rollo romántico, he podido llevarme a la chica que me interesaba a la cama. No digo yo que sea un tema exclusivo de mujeres, pero por alguna razón ellas son más sensibles a todo este tema; y los hombres, ladinos como somos, no tenemos más remedio que aprovecharnos de ello, porque es el camino perfecto para lo que de verdad nos interesa, el paso siguiente: sexo puro y duro.